miércoles, 22 de abril de 2015

Tierra de fuego

1.
El manto de la niebla envuelve al nogal: la hoja
de la mañana se deja caer bajo su sombra trasparente,
crisálida que la eleva en la pluma del gorrión.

El árbol renace en la raíz alada, ascenso
inocente hacia el fulgor del sol.
Cuánto habrá de extrañar el ave
la cifra de su encierro en la hoja, el camino enterrado
de la corteza y su dédalo
       vegetal.

No hay cera que resista el peso agrio de tu albor.

2.
Arden los bosques invisibles en medio del desierto.
La llama abre la habitación oscura del centro.
Su canto ilumina el abismo de todo lo que es
       sin luz: todo,
una letanía en los pasos desolados del peregrino,
un gesto nómada entre la arena que lo abrasa,
una extensión de fuego sobre esta tierra huérfana, enigma

blanco de la nieve.