miércoles, 17 de julio de 2013

La tierra que prometes existe sólo en el desierto
de tu deseo: desterrado de ti mismo, respiras
como náufrago
asediado por tu belleza,
tu hambre voraz,
el designio agrio de buscar tu luz
en las pobreza de nuestras oraciones.

No lo niegues: habitas en la humildad de nuestros
pies cansados –a de-
light in the attestation
of breath-
less-
ness.
Podría caminar hasta la última puerta, seguirte
hasta el corazón de la piedra y su silencio sin nombre,
quizás celebrar una a una tus huellas
en el barro de nuestras miserias. Podría 
simplemente,
pero es muy tarde: el latido del desastre 
está grabado en las líneas 
de mis manos 
                   (éstas, las tuyas).

Como flor cerrada al abrigo de la nieve
prefiero esperar el momento intocable
del nuevo nacimiento, el eclipse
casi inaudible
de la llama que se apaga. Prefiero tu espera 
indiferente, prefiero

tu-.

martes, 16 de julio de 2013

Verticalidad (tras una nota de Magritte)

A Daniel.

Lorsque 
je 
suis
avec
toi,
au
milieu
de
nos
nuages,
la 
lumière 
est
elle
absolu:
le
soleil
ne 
se
cache
pas
plus, 
comme
le
feu 
qui
chante
dans 
la
nuit 
de
la
cendre.
Cuántas horas de ceniza, cuántos
vuelos perdidos, cuántos himnos vanos
en la noche, cuántos cantos de agua inerte
habrán de florecer en este jardín de sombras,
como espigas que esperan entre nosotros,
entre tu libertad de fiera ansiosa
         (el miedo también te alcanza,
         apenas puedes soportar su abrazo
         cobarde)
y nuestro encierro dorado.
¿Por qué insistes, por qué

incluso en la derrota?